viernes, 31 de marzo de 2006

Si fuera yo lo que no soy

Si fuera yo músico, en mis piezas intentaría reflejar el sentimiento que me nace cuando me alejo. Buscando siempre acordes nuevos, melodías nunca imaginadas y que solo yo escucharía.
Si fuera yo bajista, tocaría jazz y cerraría los ojos y movería la cabeza al tocar acompañando a mi grupo. Intentaría ser bueno pero nunca me interesaría ser el mejor. Al vibrar las cuerdas de mi bajo, tras de la oscuridad de mis párpados, proyectaría mis recuerdos e inventaría uno que otro nuevo. Vería colores y me alejaría del sitio que tocan mis pies para estar solos en algún baúl guardados mi bajo, mis ideas y mi cuerpo estremesido por las graves notas.
Si fuera yo más delgado, me encantaría quitarme la camiseta en un slam dándole vueltas en mi mano y gritando blasfemias. Tal vez desearía ser más gordo.
Si fuera yo un ave, sería una Cigüeña Negra. Aquél que realmente quisiera conocerme debería recorrer una larga y peligrosa travesía, los demás solo dirán -"Es muy raro"-.
Si fuera yo una persona con mucho pelo, me hubiera encantado haberme hecho dread locks en la universidad. O lo traería largo y agarrado. Siempre despeinado. Tal vez me raparía.
Si fuera yo un par de ojos, no podría ver de reojo las cosas. Entregaría miradas tajantes, intensas, profundas, interesadas en lo que ven. Moriría en cinco minutos habiendo renunciado a cerrarme un solo segundo para lubricarme... hay tanto que ver y tanto más que no quiere ser visto. Si no muriera seco moriría en la desesperación por ser visto por otro par con una mirada tajante, intensa, profunda e interesada en lo que ve.
Si fuera yo planta de pie, renegaría de mi encierro. Tocaría cada suelo que tuviera la fortuna de encontrar. Sentiría el frío de la hierba húmeda, el calor de la arcilla bajo el sol en una cancha de futbol de primaria, el dolor de las piedras en el camino, la suavidad del lodo y la emoción de lo que vendrá.
Si fuera yo un sentimiento, sería fatal. Sería aquél que te lleva al chock emocional. Sería el susto en tu cumpleaños al llegar a tu casa y encontrar una banda tocando Las Mañanitas y a toda tu familia gritando -"Feliz cumpleaños!"-. Sería aquél que se te sale del pecho en la espera del que va a llegar. Sería el que te hace estallar en un llanto de alaridos, quejas y lamentos. Sería tu más grande orgullo, tu más grande desilución, tu más grande culpabilidad, tu más grande alegría, tu más grande deseo, tu más grande, innenarrabla, inimaginable, inolvidable, imposible, tormentoso y monstruoso amor.
Si yo fuera lo que no soy, igual me entregaría para morir con el puño bien cerrado y los pies clavados en el suelo rotos por empujar montañas.

jueves, 30 de marzo de 2006

Lo de siempre

- ¿Entonces? ¿Vamos por un café al AM/PM? [Lo que pasa es que no puedo gastar tanto como para ir a un café]. Me gustan los días así... nublados con amenaza de lluvia. ¿De qué quieres hablar? Mmmhhh... hace mucho que no planeaba lo que hiba a decir en alguna conversación para no ser aburrido. Nunca he sabido prepararme los cafés del AM/PM... son tantos sabores diferentes y ninguno lo conozco. Siempre le hecho de éste y de aquél y un poco de aquél otro. [Creo que cuando estás tratando de entretener a alguien lo aburres más]. Mmmhhh... [Dí algo... se está aburriendo!] Mmmhhh... qué loco el clima, ¿no? [Pendejote! Esa cura no da cura!]... [Ahora solo te queda esperar a que haga algún gesto... que lo haga rápido, por favor!] [¿Y ahora qué vas a hacer? Estás hablando más contigo mismo que con el exterior... ya valió] [Ahora sólo te queda darlo todo por perdido y conducirte con la seguridad de que hiciste lo que podías para sugerir una conversación amena... aunque en realidad sabes que no].
Qué estresante es solo conversar...

martes, 28 de marzo de 2006

No es así de fácil!

Café Tacvba - Hola/Adiós

Pretende que soy tu padre,
tu hermano, tu abuelo,
los modos de tu amante,
los ojos de tu hijo.
Tú serás mi esposa,
mi hermana, mi madre.
Te veo como vecina, vecina del alma mía,
y en este preciso instante
que el piso se nos termina,
perdóname, pideme perdón,
tomémonos de la mano
y soltémonos, aliviémonos.
Hola, adiós

lunes, 27 de marzo de 2006

Espero (o A $15 la caguama)

- Me llamo Roberto, espero no lo hayas olvidado. Nadie conoce el futuro... nadie sabe, todos esperamos cosas. Buena suerte. - Ja ja... Gracias... Dile al ariel que ya llegué, que todavía me va a tener que soportar... Y que esperas tu? - ¿Qué espero yo? Mmmhhh... es difícil. Espero que el tiempo tome cursos de pedagogía para que aprenda a enseñar. Espero que hayan terminado por fin las desiciones estúpidas. Espero lo mejor para los días que vienen. Espero llenarme de paciencia, de felicidad, de prudencia, de tabúes destabuados. Espero que pase el tiempo lo suficientemente rápido para no desesperarme y lo suficientemente lento para aprovecharlo y aprender. Espero soltar las cargas que traigo en la espalda. Espero Olvidar las culpas. Arreglar lo roto y aceptar lo irreparable. Espero aprender a conocer lo que siento. Espero hacer las cosas que sé que debo de hacer. Espero no dejarme llevar. Espero ser cada día mejor persona para esta vida.

viernes, 24 de marzo de 2006

Renoreid en Sta. Rosaliíta

Esta es la historia de Renoreid (El Renegado). Un hombre que decidió mandar al diablo la escuela, la familia, los amigos y su vida durante cuatro meses para buscar aventura en otros lugares... en Santa Rosaliíta.
El buen Renoreid era visto pasar por las instalaciones de la UABC campus Ensenada en su motocicleta Cavalier '85 pegando acelerones para hacerse notar, con gafas oscuras y cara de papi malo. Oyendo en sus audífonos a todo volumen aquella canción que dice "yoooo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así... porque nadie me ha tratado con amoooor...".
Todos lo recuerdan como "aquél sujeto lleno de rabia" o "papi maldad".
Era tan malo, pero tan malo, que su papá le regaló...
  • Una navaja suiza [de esas que tienen abrelatas, unas tijeritas, pinzas, una regla grabada en su acero inoxidable y desarmador con diferentes calibres de maldad] con su respectiva funda para ponersela en el cinto.
  • Una lamparita con imán para cuando quiera leer en esas noches llenas de maldad sin luz eléctrica.
  • Una lámpara de mano también con funda de piel negra para llevar en el cinto.
  • Una brújula para que cuando se pierda en una de esas aventuras de maldad insensata pueda ubicar el norte.
  • Dos kits para las mordeduras de serpiente [su padre sabía que Renoreid era tan pero tan malo que pelearía contra serpientes] que incluyen una liga, un succionador de veneno y una navaja. Renoreid no puede esperar para navajear a esa pinche serpiente.
  • Un talco para los pies.
  • Tres desodorantes Axe con aroma distinto cada uno... parece que su peste era malévola.
  • Dos bloqueadores solares del nivel 50, el más fuerte [y malo], con dibujitos de pelotas playeras y solecitos felices.
  • Un paquete de medicinas compuesto por Pepto Bismol, Salbutamol, Diclofenaco, Aspirinas, Tempra Forte, gasas, Arnica, alcohol, algodón, Semtrum Total (de la vitamina A al Zinc), un paquete de nueve jabones neutros, Folicure Max, Terramicina y un montón de medicinas para prevenir cualquier virus maléfico.
  • Un paquete de boxers.
  • Una sudadera malévolamente nais que dice VANS en grandote.
  • Una camisa igual de malévolamente nais que la sudadera totalmente estilizada que dice VANS por el costado.

Aaahhh... cuánta maldad. Su padre sabía que estas cosas le serían de vital importancia en su viaje de rebeldía y desenfreno.

Si alguna vez lo ves en la calle no lo voltees a ver, no le dirijas la palabra, no te cruces en su camino porque no dudará en arrollarte con su motocicleta... es malo.

viernes, 17 de marzo de 2006

En tierra de obras

Ahora si sabrás lo que es amar a Dios en tierra de obras
Juar juar juar!

jueves, 16 de marzo de 2006

Carta a Francia

Lo único que he hecho es callar desde que comenzé a temerlea las palabras... a mis palabras. El silencio te mató y nunca metí las manos para salvarte. Este minuto me confunde entre la culpabilidad, la necesidad, la curiosidad y esa palabra que poco a poco vuelve a ser tabú.
Te quedaste atrás con aquellos años y los días extendidos fueron tu veneno para que el verde que ofrecías se tornara en un café oscuro, seco.
La vida me está mostrando una cara que conocía solo por los libros escritos en el andar por otras mano, manos desconocidas. Me invita a vivir más allá de lo que yo tenía destinado para mí mismo. Pero el morado ve de reojo y de nuevo la pregunta, "¿qué quiero?".
Cada vez más lejos, cada vez más profundo has quedado sumergido en el mar y ya no se qué querer.
El vacío ideseado aparece con los temblores en las plantas de mis pies. ¿Por qué más temblores? Y de nuevo... "¿qué quieres? ¿En realidad quieres?".
Hablo a la nada... como frente a una lápida enterregada con un nombre que ha sido pintado ya varias veces para que continue legible. Es terquedad del pensamiento, es terquedad de mis sentidos. Pero, esa terquedad te ha puesto en pie en varias ocasiones. ¿Se puede mantener una vida por pura terquedad?
Este tiempo es para muchas cosas, entre ellas está el desvarío. No he faltado a la promesa...
Siento una profunda duda... "el tiempo cura nada, el tiempo no es un doctor" [Búmbury].
Año Nuevo y mi pasión vendrán conmigo a buscarte. Somos un equipo. Si uno de ellos falta yo no apareceré.

¿Bendición o pesadilla?

Aparece otra bifurcación para mis pies... nuevas experiencias, nueva gente, nuevo entorno y entra en mi cabeza la duda acerca del futuro. Estos ojos verán cosas diferentes que hasta donde mis pies no les habían permitido llegar. Estos oídos escucharán nuevas voces, nuevos vientos, nuevas olas.
Si te ofrecieran perderte en medio de la nada una temporada digamos... larga, ¿te lo pensarías? En este momento me viene muy bien un tiempo-fuera.
Adiós, ciudad. Adiós, gente. Adiós, asfalto [nos vemos dentro de poco]. Adiós, problemas conocidos. Hola, problemas desconocidos. Adiós, papá. Y, entre tantos adioses, adiós, blog. Nos vemos en julio.
Esperemos que la vida [aventura] no termine nunca. Pa´ lante [como diría mi buen Rufo].

lunes, 13 de marzo de 2006

Don Bilbo

Lo último que he escrito ha sido muy vanal. No digo que escriba pura cosas sabias o verdades universales pero trato de expresar sólo pensamientos trascendentales y no lo he hecho últimamente. Si me preguntas el por qué... tal vez se debe a que lo reflexivo y pensativo me viene en compañía de la nostalgia y la depresión y en estos momentos no ando mal. Ayer vi El Señor de los Anillos, la primera parte (La Comunidad del Anillo). Esto sigue siendo vanal, ¿no? Por cierto... ¿quién es el Sr. de los Anillos? Frodo recibe la tarea de llevar el Anillo a Nosedónde y es acompañado por Sam, otro Hobbit [supongo que la mayoría ha visto ya el filme o mínimo se saben la historia, ¿no?]. A lo que voy es a lo siguiente. Al comenzar la travesía Frodo recuerda que su tío, Bilbo Bagins, en cierta ocación le dijo algo que ni me acuerdo con exactitud como hiba, pero era poco más o menos "debes vigilar tus pies en el camino pues pueden llevarte a lugares que no habías pensado"... creo que está muy diferente pero la cosa es que me puso a pensar. No se si estoy en la misma frecuencia de Don Bilbo pero lo que leí en los subtítulos me hizo las veces de motores propulsores para mi mente y comenzé un viaje dentro de mi cabeza. Cuando decides comenzar un viaje no hay vuelta atrás. Es decir, es muy difícil mantenerte firme en la idea de regresar al punto de partida. El camino que recorres en tu viaje tiene piedras con las que tropezarás, baches en los que caerás, escenas preciosas qué admirar, caminantes [¿quién diría?] qué conocer, tiempo para madurar, circunstancias que contarás después a quien le interese escucharlas, sentimientos por conocer, aires diferentes qué respirar, enseñanzas que no hubieras encontrado sentado como estabas antes de comenzar. No quiero ser un ente aletargado que camina sin girar la vista. No quiero ser torpe y no aprende del camino. Soy ostentoso al llamar torpe y aletargado a quien no piensa como yo... pero ya lo escribí... Volteo a mi alrededor y me detengo a pensar. Abro bien los ojos para apreciar las piedras, los baches, las escenas, los caminantes, el tiempo... aaahhh el tiempo. No se si odiarlo o agradecerle. Pego un profundo respiro y me elevo en estos nuevos aires. Gracias, tiempo, vuelve cada que puedas, sólo para platicar y recordar épocas pasadas.